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Galería de imágenes de Etapa 4: Sanxenxo - O Grove - Meaño - Ribadumia - Catoira - Cambados - Meis - Barro - Caldas de Reis

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Cogiendo olas en Montalvo

Cogiendo olas en Montalvo
José Luís, Andrés y Benito
Pazo de Fefiñanes en Cambados
Entre balones y corcheas
Genial colaboración de unos amigos de C ...
El mejor desayuno de O Grove en D´Paso
Casa da Música de Meis
Parque Natural Ría

Etapa 4: Sanxenxo - O Grove - Meaño - Ribadumia - Catoira - Cambados - Meis - Barro - Caldas de Reis

Fecha de la etapa: 20/05/2007

La etapa de hoy ha sido una pasada. He rodado 96 Km. Pinché en el km. 2 y me las apañé para aguantar hasta el final y de postre un autobús me sacó de la carretera. Lo bueno es que me siento muy fuerte y la gente me está apoyando un montón.

Madrugué bastante, a eso de las 7 y media. A las 9 menos cuarto ya estaba en la calle. Amenazaba lluvía pero no me cayó ni gota y eso se agradece. El sol me ha tostado pero lo prefiero ya que la lluvía me complicaría mucho el trabajo. Bajé a la playa de Portonovo y le saqué una foto a un velero que estaba amarrado en la ensenada. Salí dirección O Grove en ayunas. No había forma de encontrar un bar abierto. Por esa carretera son todo hoteles. Como me apetecía desayunar pues me dirigí a uno de ellos. Aparqué la bici en la entrada pero la recepción del hotel estaba a tope de jubilados y la cafetería cerrada. Regreso a la carretera y empiezo a rodar otra vez. La bici se mueve más de lo normal. Desconfío que algo pasa y en efecto; he pinchado la rueda delantera. Por suerte ha perdido poco aire. Paro, repaso la rueda y hay una espina de rosal clavada. ¿Ves mamá?. Las rosas son preciosas, no te digo que no, pero uno de sus pinchos me ha dado el día. Son cosas del trabajo.

Luego mi bici me lo reprochó. Que a mi no se me ha perdido nada en un sitio de esos y que por culpa mía se pinchara en un rosal de un jardín de esos de alto postín. La verdad es que tiene razón. Ella y yo no pintamos nada en un sitio de esos; nosotros somos más bien de monte.

Como uno ya tiene sus años de experiencia en esto del ciclismo pues decidí quitarle la espina para ver si paraba de perder aire. En efecto, así fué. Como aún soy algo pardillo en esto de ser aventurero pues tenía guardada la bomba en el fondo de la mochila. No había perdido demasiado así que seguí esperando encontrar una gasolinera. Camino de O Grove me paro en la playa de Montalvo y hay gente cogiendo olas. Da la impresión que no son demasiado buenos, a mi las olas, aunque de eso entiendo poco, pues me parecen bastante buenas. Espero un buen rato hasta que pillan una y saco la foto.

Sigo camino de O Grove, la bici se mueve demasiado y es la rueda está un poquito baja de aire pero lo peor son las rachas de viento. Pega mucho de frente y por momentos da unos bandazos laterales de cuidado. Las mochilas hacen un poco de vela cuando vienen estos golpes de aire y uno de ellos, a la altura de la Playa de la Lanzada, me empuja contra el guardarrail y menos mal que iba bien agarrado porque la cosa anduvo justa. Teneis que tener en cuenta que en la carretera voy con los cinco sentidos. Continuamente alerta por lo que pueda pasar. No me fio un pelo. Por eso llevo una bandera roja en la parte trasera y la mochila que va encima del portabultos es amarilla que eso ayuda bastante. Además llevo una luz trasera roja que hoy encendí a media tarde. Con estas medidas considero que tengo las espaldas cubiertas y de los ataques frontales me encargo yo de mantenerme alerta. Y bien que me vino hoy. Cuando ya estaba dentro del ayuntamiento de O Grove, a la altura de la gasolinera de Repsol que está frente a la isla de A Toxa, veo que un autobús viene mangado en dirección contraría a mi a unos 200 metros de distancia. Como veo que pone el intermitente para adelantar a un coche pues yo levanto la mano para que me vea. El tio, ni corto ni perezoso, pisa la línea contínua que está justo delante de la gasolinera e inicia el adelantamiento. Yo como veo que me va a pillar me salgo incluso del arcén y le recrimino la acción con la mano. Os juro que aquel autobús iba tan inclinado que no se como no volcó y el tío saca una mano del volante y me recrimina a mi. Bueno, allá se fué. Adelantó en una media curva, pisando una línea contínua, invadió mi arcén...realmente me cuesta creer que un tío así pueda llevar en sus manos un autobús. Que un chaval haga una burrada bueno pero un

Total de kilómetros realizados en la etapa: 96